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Since 2015, MSF has been working with the North West Department of Health to expand access to free, high quality and confidential care for survivors of sexual and gender-based violence in Rustenburg’s Bojanala district through four dedicated clinics, known as Kgomotso Care Centres. MSF teams, including forensic nurses, psychologists, registered counselors, social workers and social auxiliary workers and support staff including drivers provide clients with an essential package of free emergency and follow-up care. An increasing number of survivors are being referred from MSF’s community-based initiatives in Rustenburg’s Freedom Park and Sondela areas. This includes a schools program that educates learners about sexual and reproductive health as well as gender-based violence. The program, which screens learners for signs of sexual violence as they are a vulnerable group, has reached 25 500 learners across 20 schools in the district since early 2018. From 2017 to 2019, the four MSF-supported Kgomotso Care Centres (KCCs) in Rustenburg provided care for 3007 clients. In South Africa, MSF is calling for all survivors of sexual violence to have immediate and longer term access to complete medical, psychological care and social support.
Memoria internacional 2019

Sudáfrica

Rustenburgo se encuentra en el llamado “cinturón de platino”, una zona minera donde MSF ofrece, en colaboración con las autoridades sanitarias, atención médica y psicológica a víctimas de la violencia sexual. Sudáfrica, septiembre de 2019.
© Tadeu Andre/MSF
Ebola disease in DRC: find out how we're responding
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MSF en Sudáfrica en 2019 En 2019, Médicos Sin Fronteras siguió probando estrategias innovadoras para prevenir y tratar el VIH y la tuberculosis (TB) y para proporcionar atención integral a las víctimas de violencia sexual.
Sudáfrica

En 2019, nuestro gran proyecto comunitario de VIH/TB en el distrito de King Cetshwayo, en KwaZulu-Natal, dirigido en colaboración con el Departamento de Salud, fue el primero en Sudáfrica en alcanzar el objetivo 90-90-90 Que, para 2020, el 90% de las personas con VIH conocieran su condición, el 90% de las personas con VIH hubieran iniciado y mantuvieran el tratamiento antirretroviral y que el 90% de las personas en tratamiento ARV alcanzaran y mantuvieran una carga viral indetectable. de ONUSIDA. Una encuesta respaldada por Épicentre, nuestro centro de investigación epidemiológica, reveló que el 90% de las personas con VIH conocían su condición, el 94% de ellas recibían tratamiento antirretroviral y el 95% de las personas en tratamiento tenían su carga viral suprimida. 

Pero se da un fenómeno creciente: personas en tratamiento que dejan de acudir a consulta y acaban por abandonar sus terapias. En respuesta a esta tendencia, hemos abierto nuevos servicios en el barrio marginal de Khayelitsha, para animar a los pacientes, incluyendo quienes están en estadios avanzados de la infección, a que lo reanuden. En Khayelitsha y la zona rural de Eshowe, donde los jóvenes (y en especial las mujeres) son muy vulnerables al VIH, ofrecimos tratamiento preventivo a cerca de 200 personas. También continuamos probando distintas estrategias de detección del VIH, como la distribución de más de 30.000 pruebas orales autoadministradas.

Seguimos apoyando dos ensayos clínicos multicéntricos y multinacionales, TB Practecal y endTB, cuyo objetivo es encontrar regímenes de tratamiento más cortos, menos tóxicos y más eficaces para la TB multirresistente a los medicamentos (TB-MDR). En 2019, se inscribió en el ensayo endTB el paciente número 48, en el centro de Khayelitsha. Además, dos centros más se sumaron a TB Practecal, en Durban y Johannesburgo; al acabar el año, había 70 pacientes inscritos. Recibimos con satisfacción el registro del medicamento más reciente para la TB, la delamanida, y seguimos presionando para que haya mejoras nacionales en el tratamiento de la enfermedad.

Violencia sexual

En el distrito de Bojanala, en la zona minera llamada “cinturón de platino”, seguimos trabajando con el Departamento de Salud provincial para proporcionar a las víctimas de violencia sexual atención médica y psicosocial en clínicas comunitarias, los llamados Centros de Atención Kgomotso. En 2019, traspasamos dos de las cuatro clínicas al citado departamento. También pusimos en marcha iniciativas para identificar a víctimas de violencia sexual, por ejemplo, a través de nuestro programa escolar de salud, que llegó a 26.000 estudiantes. De estas iniciativas comunitarias llegaron al menos 160 de los casi 1.300 pacientes nuevos que atendimos en 2019.

Para satisfacer la alta demanda de interrupciones del embarazo, capacitamos a 23 clínicas para que puedan ofrecer servicios de aborto seguro. En los centros a los que damos apoyo, en 2019 se realizaron de media unos 210 abortos al mes.

Migración

En Tshwane, abrimos un centro para ofrecer atención médica y psicosocial a personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo, que tienen dificultades para acceder a la sanidad pública, debido a las políticas de migración cada vez más restrictivas que aplica Sudáfrica. En 2019, casi 670 personas recibieron apoyo médico y psicológico y 460 asistieron a sesiones en grupo de salud mental. Además, nuestros equipos de emergencias respondieron a episodios de violencia xenófoba contra migrantes en tres provincias.

Acceso a los medicamentos

Seguimos exigiendo una mayor disponibilidad de medicamentos vitales, frente a las barreras financieras, de patentes y de registro que impiden el suministro. A través del programa nacional de acceso creado por MSF, donamos 610 cursos completos de flucitosina (tratamiento de la meningitis criptocócica que aún no está registrado en Sudáfrica) a 15 centros especializados del país; el propósito de este programa es reunir evidencias científicas que respalden su registro como medicamento esencial.