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Anka General Hospital entrance. MSF is running a 135-bed pediatric ward, mainly treating children suffering from malaria or malnutrition. Several are referred from the nearby IDPs camps. Malaria patients are treated in two separate malaria units. During the rainy season, when malaria cases are peeking, the hospital is often overbooked with patients.
Memoria internacional 2019

Presentación

En el hospital general de Anka (en Zamfara), MSF gestiona el ala pediátrica, con 135 camas de hospitalización. Tratamos principalmente a niños con malaria. Nigeria, julio de 2019.
© Benedicte Kurzen/NOOR
Ebola disease in DRC: find out how we're responding
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En 2019, decenas de miles de personas que trabajan para Médicos Sin Fronteras (MSF) desarrollaron una labor vital que benefició a millones de personas en más de 70 países de todo el mundo. Comenzamos este informe agradeciéndoles su compromiso y dedicación. Esta es también una oportunidad para plantear dos asuntos que preocupan cada vez más a MSF.

En las últimas dos décadas, los Gobiernos han implementado una legislación cada vez más restrictiva para combatir a los grupos armados radicales. En algunas situaciones, estas medidas contradicen las disposiciones del derecho internacional humanitario y tienen consecuencias directas en la capacidad de MSF para proporcionar asistencia humanitaria y médica a las personas que la necesitan. A veces, nuestro trabajo se percibe como apoyo material y complicidad con los grupos delictivos y no como la asistencia humanitaria médica imparcial y neutral que es para personas heridas, enfermas o muy vulnerables. Esto agrava una situación ya de por sí difícil en algunos lugares, donde la ayuda humanitaria se restringe considerablemente como resultado del secuestro o asesinato de personal humanitario a manos de grupos armados.

En Nigeria y Siria, por ejemplo, durante años nos ha costa llegar a las personas que viven en condiciones de necesidad extrema en regiones muy peligrosas, donde los Gobiernos han penalizado algunas actividades humanitarias y médicas, así como al personal que las ejerce. Nuestro personal ha sido arrestado en Siria, se han llevado a cabo investigaciones militares de nuestras actividades en Nigeria y grupos armados no estatales han atacado y secuestrado a personal humanitario. Los regímenes internacionales de sanciones y las restrictivas medidas estatales también afectan a las transacciones financieras de las organizaciones de ayuda, por ejemplo, limitando los lugares donde se pueden transferir los fondos; esto lo hemos vivido de forma directa, en particular cuando intentamos transferir fondos para pagar a nuestro personal en Somalia.

Para MSF, es prioritario controlar y evaluar la manera en que estas medidas restrictivas están amenazando la seguridad de nuestro personal y dificultando nuestro trabajo, como también lo es mitigar el impacto en la acción y los principios humanitarios. La seguridad y la ayuda humanitaria deberían ser capaces de coexistir, para que a las personas afectadas por el conflicto y la violencia no se les niegue la asistencia a la que tienen derecho.

El cambio climático, una realidad inducida por el hombre, también es una gran preocupación para MSF, ya que podría alterar la dinámica de los conflictos y la incidencia de las enfermedades, y afectar a las comunidades que ya están en riesgo. Tras una moción aprobada por nuestra Asamblea General Internacional en 2019, estamos evaluando la manera de abordar los problemas medioambientales con más eficacia. A la vista de las investigaciones científicas sobre el futuro previsible, es esencial que nos preparemos para asistir a las personas que se verán afectadas por el cambio climático. Al mismo tiempo, debemos evaluar nuestra propia huella de carbono y tomar medidas para incorporar en nuestros proyectos métodos de trabajo, productos y equipamientos responsables con el medio ambiente. Adaptar nuestra forma de trabajo podría tener un impacto importante en las comunidades a las que atendemos y por eso debemos definir y adoptar una estrategia de manera urgente.

Esta memoria resume el trabajo de MSF en 2019. Expresamos nuestro más profundo agradecimiento a las personas que nos apoyan con sus donaciones, cuya confianza y generosidad permiten que nuestra organización siga ofreciendo asistencia médica y humanitaria vital allí donde podemos.