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An MSF doctor exams a man from Afghanistan who is suffering from extensive skin infections in a local medical facility 2km away from Vucjak camp in Bosnia. Vucjak camp doesn’t meet any humanitarian standars and the 800-1000 people living there, have to sleep in tents and wash themselves with cold water despite the very low temperatures. MSF in collaboration with the local medical authorities provide medical and mental health services to the people living in Vucjak camp. Our medical team sees in this clinic around 30 patients per day. MSF runs another small clinic in Velika Kladusa for people who stay in squats. The main morbidities our teams are treating are wounds, skin infections, upper and lower respiratory tract infections, hypothermia and frostbites. All symptoms are results of violence and bad living conditions.
Memoria internacional 2019

Balcanes

Un hombre afgano con una infección de la piel es atendido en la clínica de MSF cerca del campo de Vucjak. Bosnia, noviembre de 2019.
© Anna Pantelia/MSF
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MSF en los Balcanes en 2019 En 2019, miles de personas migrantes y refugiadas intentaron cruzar la península balcánica con la esperanza de llegar a otros destinos europeos.
Balcanes

En la capital serbia, Belgrado, Médicos Sin Fronteras siguió gestionando una clínica para brindar a este colectivo vulnerable atención médica general, servicios de salud mental, apoyo social y actividades de agua y saneamiento. Entre enero y diciembre, atendimos 12.000 consultas médicas y 590 sesiones individuales de salud mental en esta ciudad.

Nuestros equipos también realizaron actividades externas en varios asentamientos informales en los municipios fronterizos de Sid, Subotica y Kanjiza, para atender a quienes viven fuera de los centros de recepción serbios. Atendimos un total de 560 consultas médicas y, en el programa de salud mental, 20 consultas individuales y 22 sesiones en grupo.

En la segunda mitad del año, observamos que aumentó la cantidad de personas que llegaban a Bosnia-Herzegovina con la intención de pasar a Croacia y seguir más hacia el oeste. Durante el verano, miles de personas intentaron cruzar la frontera y, en algunos momentos, había más de 3.500 personas viviendo en asentamientos informales y en edificios abandonados de los municipios fronterizos de Velika Kladusa y Bihac.

Regresamos a Bosnia para, en colaboración con las autoridades sanitarias locales, ofrecer asistencia médica y de salud mental a personas que vivían fuera de los campos oficiales y en el nuevo asentamiento de Vucjak. Atendimos un total de 3.560 consultas médicas. La mayoría de las afecciones que tratamos –como enfermedades de la piel, infecciones de las vías respiratorias y dolores osteomusculares– estaban relacionadas con las malas condiciones de vida.

Nuestros equipos también atendieron a 116 pacientes que habían sufrido agresiones físicas; 104 de estas personas (90%) aseguraron que los responsables de tal violencia eran miembros de las autoridades estatales y fronterizas.