Medical care to Venezuelan migrants in Colombia
Memoria Internacional 2018

Venezuela

MSF en Venezuela y Brasil en 2018 La crisis política y económica de Venezuela se deterioró en 2018, lo que produjo un grave deterioro del nivel de vida y motivó a cientos de miles de personas a irse a otros países de Latinoamérica, en particular a Colombia.
Venezuela

MSF amplió sus actividades en la capital, Caracas, que una vez más se situó como una de las ciudades más violentas del mundo. Trabajamos con organizaciones locales e instituciones públicas para proporcionar atención médica y de salud mental a víctimas de violencia urbana y sexual en los municipios de Libertador y Sucre, y nos encargamos de las derivaciones para los pacientes que necesitaban más tratamiento, asistencia legal y apoyo social.

Nuestra organización propone que la violencia sexual sea considerada como una emergencia médica y se aborde de forma integral. Con este fin, capacitamos al personal de los hospitales y centros de salud sobre cómo recibir y atender a las víctimas de violencia sexual; además, dirigimos campañas de concienciación en varios barrios a lo largo del año. 

Ofrecimos atención médica y psicológica a las personas afectadas por las inundaciones en Caicara del Orinoco y Churuguara, y apoyamos la preparación para emergencias en hospitales de todo el país. Ayudamos a equipar las urgencias, capacitamos al personal sanitario para manejar víctimas en masa y brindamos primeros auxilios psicológicos al personal de protección civil y de los grupos de rescate voluntarios. 

Nuestro proyecto de atención médica y psicológica para jóvenes en Maracaibo finalizó en marzo debido a las dificultades para renovar el acuerdo con el estado de Zulia, pero continuamos apoyando el programa nacional de malaria en Sifontes, una zona minera con la cantidad más alta de casos registrados en el país. Nuestras actividades comprenden diagnóstico y tratamiento, promoción de la salud y control de vectores. 

En 2018, también iniciamos actividades al otro lado de la frontera, en la ciudad brasileña de Boa Vista, donde proporcionamos atención de salud mental y trabajamos en la mejora del suministro de agua y el saneamiento en los refugios. También evaluamos la forma de ampliar la atención médica en general, debido a que los centros de salud locales tienen problemas para hacer frente a la cantidad de pacientes adicionales que llegan de Venezuela.

Siguiente
Médicos sin fronteras