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Migrants, refugees and asylum seekers queuing in front of the Humanitarian HUB, located in the Gare du Nord in Brussels, before it opens to receive them.
Memoria Internacional 2018

Bélgica

Agosto de 2018: migrantes, refugiados y solicitantes de asilo hacen cola en el centro humanitario organizado por siete ONG, entre ellas MSF, en la Estación del Norte de Bruselas.
© Albert Masias/MSF
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MSF en Bélgica en 2018 MSF siguió brindando atención psicológica y apoyo psicosocial a migrantes y refugiados que vivían o estaban en tránsito en Bélgica en 2018.
Bélgica

Muchos migrantes y refugiados que llegan a Europa han sufrido en sus países de origen y en su ruta experiencias traumáticas que han afectado a su salud mental. Lo inadecuado de las políticas de asilo, recepción e integración en los países de destino agravan estas vulnerabilidades psicológicas y, por lo general, causan más trauma y un mayor deterioro de la salud mental. 

En 2018, brindamos apoyo psicosocial en proyectos de viviendas colectivas e individuales para solicitantes de asilo en las localidades belgas de Charleroi, Morlanwelz y Roeselare. Las actividades incluyeron exámenes de salud mental, evaluaciones exhaustivas, psicoeducación, sesiones de seguimiento y actividades recreativas para promover el bienestar general. 

Nuestros equipos también asistieron a migrantes que vivían fuera del sistema formal de recepción, muchos de los cuales estaban en tránsito en Bélgica de camino a otros destinos. Estas personas tienen un estado legal incierto y, por lo general, terminan viviendo en pésimas condiciones, lo cual aumenta el riesgo de nuevos problemas de salud mental que agravan el trauma existente.

En septiembre de 2017, trabajamos junto con otras seis organizaciones para ofrecer un paquete completo de servicios en un centro humanitario en Bruselas. Estos servicios incluyen atención médica y psicológica, búsqueda de familiares, asesoramiento sociolegal y distribución de ropa. En 2018, nuestro equipo participó de manera activa en la gestión del proyecto y brindó atención de salud mental, con 448 personas atendidas en un total de 1.800 consultas individuales. La mayoría de estas personas eran varones procedentes de Sudán, Etiopía y Eritrea.