Skip to main content
Images and videos from a picket in Johannesburg outside Novo Nordisk's office asking them to drop the price of insulin pens to $1, and to end the double standard on insulin pen supply.
Memoria Internacional 2024

Presentación

Una protesta frente a la oficina de Novo Nordisk en Johannesburgo, donde MSF pidió a la empresa farmacéutica que bajara el precio de las plumas de insulina a 1 dólar estadounidense. Sudáfrica, noviembre de 2024.
© Bafana Ngwenya/MSF
Ebola disease in DRC: find out how we're responding
Learn more

En cada uno de los más de 75 países donde Médicos Sin Fronteras (MSF) prestó asistencia médica en 2024, vimos a personas actuar en solidaridad por la defensa de los principios de dignidad y humanidad. Un quirófano en la República Democrática del Congo, una sesión comunitaria de educación nutricional en Nigeria y una manifestación para exigir a una farmacéutica en Sudáfrica que reduzca los precios de sus medicamentos solo son posibles cuando las personas se unen.

Agradecemos a quienes se unieron en 2024 para que pudiéramos servir a comunidades de todo el mundo. 

En julio, concluimos el mayor proceso de consulta jamás realizado en MSF para comprender cómo debemos evolucionar como movimiento. Esta consulta se basó en la experiencia de nuestra red de personal humanitario para definir prioridades clave para los próximos años, como fortalecer nuestro enfoque de atención centrado en el paciente y mejorar nuestra colaboración interna. Ya se ha comenzado a trabajar para convertir este valioso intercambio en acciones concretas, de modo que podamos convertirnos en el MSF que queremos y necesitamos ser para las comunidades a las que servimos.

Durante 2024, hicimos la transición de la Campaña de Acceso, que abogaba por el acceso a medicamentos y diagnósticos, a un nuevo modelo organizativo para el trabajo de MSF en la mejora del acceso a productos para la salud. Esta nueva entidad, MSF Acceso, estará más cerca de nuestras operaciones en los países, para impulsar nuestra ambición de mejorar el acceso a medicamentos y productos para la salud. 

Separados por miles de kilómetros, nuestros equipos que trabajaban en medio del conflicto en Sudán y Palestina presenciaron graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario (DIH). En ambos conflictos, la población se enfrentó a una ofensiva implacable; niños y niñas padecieron hambre debido a los bloqueos, se lanzaron bombas sobre zonas pobladas por civiles y se disparó contra hospitales. En lugar de utilizar el DIH como marco para limitar la barbarie en la guerra, vimos indiferencia y apatía hacia estos tratados por parte de los actores en conflicto y sus patrocinadores en muchos conflictos alrededor del mundo. 

En ambos conflictos, la población se enfrentó a una ofensiva implacable; niños y niñas padecieron hambre debido a los bloqueos, se lanzaron bombas sobre zonas pobladas por civiles y se disparó contra hospitales.

Nuestros principios nos exigen afrontar desafíos extraordinarios. Una de estas amenazas crecientes es la resistencia antimicrobiana. A medida que los microbios se adaptan para asegurar su supervivencia, nos enfrentamos a una creciente tasa de infecciones resistentes a los medicamentos a nivel mundial. Conscientes del grave riesgo que representa la resistencia antimicrobiana —un riesgo que podría convertir simples cortes y enfermedades antes tratables en mortales—, ampliamos nuestros programas de gestión de antimicrobianos en 2024. En Chad, Esuatini, Irán y Siria, comenzamos a capacitar al personal médico en el uso de antibióticos y en medidas de prevención y control de infecciones. Para finales de ese año, teníamos en marcha programas de gestión de la resistencia antimicrobiana en 42 países. 

MSF trabaja en un ecosistema de organizaciones humanitarias, todas con el objetivo común de ayudar a las personas con necesidades. Nos reconfortó ver una respuesta humanitaria unificada que se oponía a los intentos de Israel de desmantelar e impedir la labor de la UNRWA, el mayor distribuidor de ayuda y proveedor de atención médica en Gaza. Dado que la comunidad humanitaria en su conjunto se ve cada vez más impedida de brindar ayuda de manera imparcial y conforme a los principios humanitarios fundamentales, debemos exigir continuamente a los gobiernos que cumplan con sus compromisos con el Derecho Internacional Humanitario, presionándolos para que apoyen a la comunidad humanitaria en su labor de brindar ayuda vital a la población de Gaza. 

La dedicación de nuestro personal, la confianza de nuestros pacientes y el apoyo de nuestros donantes privados permiten que MSF brinde asistencia a quien la necesite.

La dedicación de nuestro personal, la confianza de nuestros pacientes y el apoyo de nuestros donantes privados permiten que MSF brinde asistencia a quien la necesite. Podemos participar en la campaña de vacunación contra la polio en Gaza, que fue noticia internacional, así como vacunar a niños contra el sarampión de forma más discreta en Somalia y Afganistán. Estas acciones simultáneas son posibles gracias a las millones de personas que donan a MSF. Juntos, creemos que niños y niñas merecen estar a salvo de enfermedades prevenibles y, juntos, actuamos en consecuencia. 

En este momento crítico para el humanitarismo, cuando la solidaridad global se debilita, como se observa en los recortes generalizados de fondos a otras organizaciones, queremos expresarles nuestro profundo agradecimiento por mantener su compromiso con el humanitarismo junto a nosotros. Detrás de cada suero intravenoso colocado en una sala de tratamiento de cólera, de cada mosquitero distribuido a familias desplazadas y de cada pastilla dispensada para tratar la tuberculosis, hay un movimiento de personas, apoyado por millones y que actúa unido en solidaridad por nuestros principios compartidos.