MDR-TB in Karakalpakstan
Memoria Internacional 2018

Uzbekistán

MSF en Uzbekistán en 2018 En Uzbekistán, Médicos Sin Fronteras trabaja para mejorar la calidad y la disponibilidad del tratamiento para la tuberculosis (TB) y el VIH.
Uzbekistán

Nuestro proyecto de TB en Nukus, la capital de la República de Karakalpakia, tiene dos componentes: atención integral centrada en el paciente e investigación clínica para encontrar tratamientos más cortos, tolerables y eficaces. Apostamos por un régimen de tratamiento más corto, de nueve meses, y atención ambulatoria domiciliaria.

En 2018, iniciamos en el tratamiento a 2.220 pacientes. De estos, 660 presentaban algún tipo de resistencia: 450 tenían TB multirresistente y 70, TB extrarresistente. En total, 199 recibieron medicamentos nuevos o reposicionados Fármacos para los que se han identificado aplicaciones diferentes a las originales.. Estamos apoyando la implementación de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud en Karakalpakia, donde también manejamos un laboratorio de última generación equipado con algunos de los instrumentos de diagnóstico más avanzados.

En 2017, lanzamos el ensayo clínico multicéntrico TB Practecal en Nukus para evaluar la eficacia de dos de los medicamentos más recientes para la TB (la bedaquilina y la pretomanida) en un régimen mucho más corto de solo seis meses. Para finales de 2018, el centro de Nukus había seleccionado a 104 pacientes y otro centro en Taskent había recibido la aprobación para comenzar con la selección a principios de 2019. 

También trabajamos con el Ministerio de Salud para cuidar a personas con VIH. Este proyecto, cuya base está en Taskent desde 2013, siguió centrado en la atención integral a pacientes con VIH coinfectados con hepatitis C, sífilis u otras enfermedades de transmisión sexual. En 2018, comenzamos a trabajar en clínicas que atienden a colectivos en riesgo, como personas que ofrecen servicios sexuales, usuarios de drogas y hombres que tienen sexo con hombres. En 2018, iniciamos el tratamiento de 750 personas con hepatitis C y el antirretroviral a 810 personas con VIH.

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