MSF's office in Nukus, Uzbekistan
Memoria Internacional 2017

Uzbekistán

MSF en Uzbekistán En 2017, la tuberculosis (TB) y el VIH fueron el principal objetivo de las operaciones de MSF en Uzbekistán. Este país se encuentra entre los 27 con mayor tasa de tuberculosis multirresistente (TB-MDR) a los medicamentos.
Uzbekistán - Activity report 2017 map in spanish

Programa de tuberculosis

En enero, MSF lanzó el ensayo clínico TB Practecal en Nukus (Karakalpakistán); para finales de año, había 55 pacientes registrados. Este ensayo pretende evaluar tratamientos con dos nuevos fármacos prometedores (la bedaquilina y la pretomanida), combinándolos con fármacos ya existentes y otros para los que se han hallado nuevas aplicaciones (reposicionados), con el fin de conseguir cursos de tratamiento de solo seis meses de duración. Además, este nuevo tratamiento no requiere inyecciones y tiene el potencial de ser más efectivo y más tolerable para el paciente.

Como parte del programa integral de atención a pacientes con TB en Karakalpakistán, MSF colabora con los departamentos de salud nacionales y regionales para implementar modelos de atención más centrados en el paciente. En 2017, MSF trabajó en la implementación de las nuevas directrices de la Organización Mundial de la Salud en 5 de los 16 distritos de la región.

A lo largo de 2017, 2.466 pacientes iniciaron el tratamiento de la TB; de ellos, 1.710 recibieron tratamiento para la TB sensible a los medicamentos y 756 para las cepas resistentes, incluyendo en este segundo grupo a 79 pacientes con TB extrarresistente (TB-XDR). De los 756 pacientes con TB-DR, 130 recibieron medicamentos nuevos o medicamentos reposicionados.

Atención al VIH

En colaboración con el Ministerio de Salud, en el proyecto para personas con VIH de Taskent, MSF creó un centro de ‘ventanilla única’ para facilitar la integración de los servicios de VIH, TB y hepatitis C y proporcionar diagnóstico y tratamientos más efectivos a los pacientes con infecciones concomitantes. En 2017, MSF y el Centro de Sida de la República alcanzaron un acuerdo para que MSF realice pruebas y trate a grupos de alto riesgo, como usuarios de drogas inyectables y personas que ejercen la prostitución.

En 2017, 153 pacientes iniciaron el tratamiento para la hepatitis C y 14 el de antirretrovirales de tercera línea para el VIH (tras el fracaso de la primera y segunda línea). Casi 880 pacientes iniciaron tratamiento con ARV de primera línea en 2017.

Siguiente
Médicos Sin Fronteras